sábado, 7 de noviembre de 2015

Predecir y Ver

Predecir y Ver

El mundo funciona de maneras que desconocemos, te contaré una breve historia sobre 2 personas, Fortes  y Razo, Razo se encontraba sentado en la banca de un parque, de pronto llegó un sujeto y Razo le empezó a hablar
-llegas tarde Fortes .
-¿Razo?
-¿acaso importa?, ya estamos aquí ¿no?
-sí, pero, ¿por qué tu camisa está sucia?
-porque me manche con la pasta de dientes, deja esas preguntas, mejor dime ¿por qué vine?
-no lo sé, yo no quería venir, pero me dio curiosidad conocer a Viss, aquella chica de rojo, pero tal parece que el destino dijo que fueras tú.
-eres muy inocente al creer en eso.
-más bien tu eres muy cerrado.
-si no te agrado ¿por qué mejor no vas con ella Fortes ?
-de hecho soy casado, pero parece que eso ya lo sabias, también sabes que no iré con ella, por lo que veo incluso sabes lo que te diré.
-algo así, se con exactitud algunas características de lo que pasará, son como recuerdos, casi como tú, pero mejor.
-¿crees que ser un profeta de segunda que apenas ve unos días al futuro es mejor que yo?
-¿qué un miserable vidente que ve cosas que son equiparables con la imaginación?, yo diría que sí.
-te equívocas y lo sabes.
-no he visto eso, pero intenta explicarlo, quiero saber cómo llegaremos al estacionamiento de un hospital.
-bien ves aquel auto de allá, ¿el azul qué está estacionado?
-sí
-antes de venir pude ver en ese mismo lugar una camioneta azul, pero, ¿tú que viste?
-ese auto compacto de placas “YED-48-19”
-Yo vi dos cosas, tú solo a una, viste lo que pasaría y estas condenado a cumplirlo o solo a verlo, yo por otro lado pude elegir traer mi camioneta azul y estacionaria ahí.
-pero eso nunca iba a pasar porque tenía que ser aquel auto.
-pero se cómo hubiera sido, por eso es que conozco a Viss, tal vez no sé qué pase, pero siempre esperó lo mejor y cada vez que veo el futuro algo cambia como tu camisa que se manchó, nada es como lo veo y mientras tenga esa ignorancia puedo hacer algo mientras tu solo tienes que ser un espectador o un culpable, me pasa todo el tiempo, veo semanas al futuro y cada vez es diferente.
-¿Crees qué no puedo hacer la diferencia?, veo lo que pasará, pero no todo, lo de en medio es mi decisión.
-entonces ¿qué pasará con Viss?, ¿le ayudarás con lo que tal vez le pase?, recuerda que el del hospital puedes ser tú.
-no lo sé, dime, ¿qué viste?
-que la asaltan
-pues iré a verla
Razo se dirigió hacia Viss que estaba al otro lado de la calle, había dado unos cuantos pasos cuando escuchó a sus espaldas que Razo había caído al suelo, volteó y empezó a gritar para pedir ayuda:
-¡ayuda!, ¡ayuda!, ¡ayuda!
Viss cruzó la calle para ayudar, le hizo primeros auxilios y Fortes  empezó a recuperarse
-mi nombre es Viss, ayúdeme a llevar a este hombre a ese auto azul, se conducir muy bien y podemos llevar muy rápido a su amigo al hospital más cercano.
-está bien, vamos.
Viss y Razo llevaron a Fortes  al auto, Razo observó las placas y se dio cuenta que eran yed-48-19, mientras Viss conducía, Razo ayudaba a que Fortes  permaneciera consciente, poco tiempo después llegaron al estacionamiento de un hospital, Viss tuvo que quedarse afuera con el auto mientras Razo acompañó a los paramédicos con Fortes  en la camilla, Fortes  se dirigió a Razo mientras todos corrían
-Razo, debes saber que no tengo familia
-eso no importa, guarda silencio, no y esfuerces
-oye, tampoco soy vidente.
-no sabes lo que dices
-de hecho si, en realidad soy un profeta y hace años supe que esto pasaría, yo tampoco creía en el destino a pesar de todo, pero mírame, memorice todo para poder decírtelo
-pero ¿por qué tienes que morir?, ¿Por qué por mí?
-porque es lo correcto, mira en unos segundos dirán que no puedes pasar y minutos después moriré, así que escucha
-¡no!, ¡ni quiero oír nada!
-sé que lo harás, mira, es inevitable, hazme un favor, disfruta tu vida amigo, busca tu destino, así como el mío fue guiarte, busca tu futuro y como consejo te digo que Samick y Sontes son buenos apellidos para una niña, adiós amigo.
En ese momento llegaron a una puerta y un paramédico se dirigió hacía Razo
-señor no puede pasar
-¡adiós Fortes !
Después de esto Razo sabía que ya no había nada que hacer en ese lugar y salió para agradecerle la ayuda a Viss
-Hola, gracias por tu ayuda
-No hay problema, ¿tu amigo está bien?
-creo que sí, debo esperar un poco, realmente no lo sé.
-de nuevo gracias Viss, soy Razo Samick
-mucho gusto, Viss Sontes a tu servicio
Después de esto hubo una pequeña sonrisa a la que le siguió una larga vida feliz y placentera, desde ese día Razo dejó de ver el futuro y empezó a vivir el presente.