martes, 3 de noviembre de 2015

Noche Siete

Noche Siete


Una vez que su espíritu se separó de su cuerpo recordó lo que le dijo la espiritista así que manipuló su forma y dejó de ser un fantasma, esta vez aprovechando su habilidad de cambiar forma se transformó en búho, salió de su casa nuevamente al centro a buscar un cuerpo en el cual ayudar a los demás de la forma que el cuerpo lo permitiera, mientras atravesaba casas en busca de un cuerpo pensó en que no sabría qué hacer si entraba en una casa como la anterior, así mismo se concentraba en ser tangible o visible pues sabía que era posible gracias a lo que había pasado la noche anterior, en una de las casas había una mujer joven que estaba muerta, la intentó poseer pero fallo tal y como lo dijo la espiritista, se dio cuenta que los vidrios y espejos cercanos a los lugares por donde pasaba se empañaban, así que de alguna u otra forma estaba incrementando, mejorando o descubriendo sus habilidades, finalmente entró en una casa humilde con un cuerpo óptimo, en esa casa había un anciano al parecer solitario con fotos de él junto con una mujer que parecía haber muerto ya hace mucho, tocó el cuerpo e inmediatamente despertó en él, lo primero que averiguó era que se llamaba Aramon, él fumaba, tuvo una esposa que murió hace 10 años llamada Verty, con ella tuvo un hijo que creció con ellos y murió en un incendio tal vez provocado por sus cigarrillos a la edad de 17 años, esto último le afecto a Donan pues le temía, Aramon ya no tenía familia y a pesar de estar solo estaba satisfecho con su vida pues creía que el fantasma de su hijo lo perdonó en el pasado, Donan se sintió feliz principalmente porque el cuerpo del hombre lo hacía reaccionar así, Donan salió tranquilamente con el cuerpo, le costaba caminar y esto a su vez le dificultaba la respiración, realmente le costó salir de ese lugar, Donan no sabía qué hacer con ese cuerpo que aunque feliz prácticamente no le servía, camino por las calles que de veían bastante solitarias, cuando alcanzaba a ver a alguna persona que pareciera un ladrón o cualquier otro tipo de criminal ellos de alejaban pues nadie era capaz de hacerle daño a un anciano confundido y que seguramente no traía nada, así caminó poco a poco hasta que su camino se encontró con un chico que tenía más o menos la edad de Donan, le dijo que se detuviera, el chico le dijo que no lo molestara, Donan le dijo que cuando era joven también huyó de casa y que fue un error, aunque era mentira, las palabras eran creíbles y motivadoras quizás por la sabiduría que Aramon adquirió en vida, le dijo que en si momento creía que tenía razón, que sus padres no eran los mejores pero él tampoco era el mejor hijo, que cuando quiso arreglar las cosas ellos ya no estaban con él, lo perdió todo por un capricho, el aún estaba a tiempo, le dijo que no fuera estúpido, que su vida no fuera solo un desperdicio de huesos y carne, que hiciera algo importante de su vida y que aunque sus padres estuvieran equivocados algún día tendría la oportunidad de hacer las cosas diferentes y ese día tendría que aprovecharlo, que se diera vuelta y fuera optimista solo los cobardes renunciaban y dejaban de intentar, el chico reaccionó con una gran sonrisa y dijo que cambiaría y nunca lo olvidaría, que le dijera su nombre para recordarlo, Donan le dijo que no pensara en nadie más que no fuera el mismo para ser alguien en la vida, el chico le agradeció varias veces y se fue da ahí, Donan término con el chico y decidió volver a casa de Aramon para dejar el cuerpo, camino unos minutos cuando sintió una gran tristeza y miedo desgarrador, en plena calle su espíritu fue arrancado y solo cuando salió del cuerpo de Aramon descubrió que había sido desterrado del cuerpo por una mano de un hombre caucásico vestido de negro, en ese momento Donan salió con forma de Donan en vez de búho, ese hombre le dijo, parece que eres el único que no siente mi presencia por aquí, es un gusto, soy el demonio Lindro, me agrada tenerte aquí, había olvidado el placer que se siente al desterrar a un alma de este plano, Lindro lo soltó de la espalda y lo tomó del cuello de frente, de alguna forma los dos eran tangibles porque estaban en el mismo plano, con la otra mano empezó a atravesar su abdomen, mientras lo hacía Donan recordaba todo lo que lo había hecho sufrir como cuando murió su hermano menor, cuando murió su perro, cuando vio morir a su amigo ahogado, también imaginó a sus seres queridos muertos en un incendio, fue en este recuerdo cuando Lindro de transformó en un hombre quemado porque el más grande temor de Donan era morir y ver morir a alguien de esa forma, Donan lo maldijo y aunque cambiaba a diversas formas no podía librarse de Lindro, lo único que hizo fue concentrarse en las cosas que lo hacían feliz como cuando era niño y jugaba con tierra, de alguna forma el demonio no lo soportó y salió expulsado lejos de allí muy confundido, Donan aprovechó esto para huir a un lugar seguro, a lo lejos observó una iglesia y esta vez fue hacia ella tan rápido como nunca antes lo había hecho con Lindro persiguiéndolo muy cerca por detrás, al entrar Donan, Lindro se detuvo, parecía que él no podía entrar allí, Donan solo observó un Cristo pues era lo único que había, parecía que apenas vivan a abrir ese lugar, Donan allí espero varias horas hasta que Lindro se fuera, cada tanto se asomaba  lo veía, mientras estuvo allí pensaba en que si lograba sobrevivir que haría porque Lindro estaría al acecho sobre todo porque conocía su identidad, mientras estuvo allí le dijo al Cristo que no creía en ninguna religión, que no creía en Buda, Dios, Yahvé o Alá pero que si creía en un creador, le dijo al creador mirando al techo que ahora sabía que existía y que su tenía un plan para él que lo ayudara a verlo porque ya no sabía qué hacer, así pasaron las horas mientras Donan pensaba sobre la existencia, ya  apunto del amanecer recordó que el demonio había visto su forma humana y su cuerpo era vulnerable así que dio un vistazo y Lindro ya no estaba, Donan se trasladó a su casa a máxima velocidad, cuando llegó descubrió que su cuerpo estaba como lo había dejado totalmente intacto, como estaba a salvo se dispuso a tocarse y a despertar para iniciar un nuevo día.